8 A 11 AÑOS

12 A 14 AÑOS

15 A 16 AÑOS

17 A 18 AÑOS

CÓMO HABLARLE
AL MENOR

Un vecino le cuenta a un padre que algunas veces, cuando él sale de noche, sus hijos de 12 y 14 años invitan amigos a su casa, toman bebidas con alcohol y hacen ruido. No hacen caso a los reclamos y su hija menor de 8 años está presente en la situación.

¿Qué hacer?

Es importante recordar que los adolescentes no tienen que consumir bebidas con alcohol y que es ilegal comprarlas a esa edad. Hay que tener en consideración que los chicos de edades diferentes tienen comportamientos diferentes.

  • Escucharlos, aunque los menores se contradigan, se alteren o se impacienten. De esta manera ellos entenderán que el adulto está interesado en lo que ellos dicen.
  • Mantener la situación bajo control. Alzar el tono de voz no ayuda, solo hará que la comunicación se torne cada vez más difícil.
  • Si se está muy alterado y se cree que la posibilidad de perder el control es grande, dejar la conversación para otro día. Los chicos y chicas deben saber cuáles son los sentimientos de los adultos y qué esperan de ellos en relación con el consumo de bebidas con alcohol.
  • Ofrecer apoyo y los medios necesarios para que ellos no se sientan obligados a hacer lo que otros hacen. Obviamente, aunque algunos chicos y chicas de esas edades toman, no son la mayoría.
  • Aconsejar que sugieran al grupo de amigos hacer otra cosa que no sea tomar bebidas con alcohol. Si lo rechazan, los chicos y chicas deben pedirles que se vayan de su casa. Establecer las consecuencias en caso de incumplimiento de las reglas.
  • Las consecuencias tienen que ser definidas por los adultos, preferiblemente en relación con la ocasión (por ejemplo, investigar sobre los efectos del alcohol en el organismo).
  • Los chicos y chicas quieren experimentar nuevas sensaciones, comportarse como los mayores y desafiarlos. Hay que hablar con los adultos responsables de los amigos de los chicos. Probablemente ellos van a poder ayudar en esta situación y van a pensar igual. Si no fuera el caso, esto permite saber cómo son esos adultos, así se puede prevenir que pasen mucho tiempo en compañía de esos amigos.

Una adolescente de 13 años va frecuentemente a la casa de su mejor amiga. La madre descubre que los padres de esa amiga tienen problemas con el consumo excesivo de alcohol. En su círculo familiar y el de sus amigos todos beben moderadamente y nadie tiene problemas relacionados con el consumo de alcohol. No quieren que su hija tenga este tipo de experiencia a esta edad.

¿Qué hacer?

Se trata de una situación delicada no solo porque una menor puede estar relacionada, sino también porque su círculo de amistad puede estar teniendo dificultades para lidiar con la situación de su familia.

  • Se puede prohibir que vaya a la casa de sus amigos y amigas, lo que no va a ser fácil, o bien tratar de tener una conversación para explicarle lo que pasa cuando las personas abusan de las bebidas con alcohol.
  • Sugerir que se reúnan en su casa. Tal vez de esta manera se logre un cierto alivio. No todos los chicos y chicas de familias con adultos alcohólicos serán también alcohólicos.
  • Con esta opción pueden ayudar a las amistades de los chicos y chicas a sentir que los tratan con comprensión y respeto, al margen de los problemas que vivan en sus casas.

Leé también los consejos sobre el comportamiento adecuado para adultos con chicos de 12 a 14 años