Cuerpo

Es importante ser consciente de las consecuencias fisiológicas del consumo de bebidas con alcohol.

Fases del metabolismo de las bebidas con alcohol.

1. Absorción

Una vez ingerido, el alcohol inicia su trayecto dentro del organismo. Desde la ingestión hasta su completa absorción, se estima en promedio una hora. El tiempo de absorción del alcohol dependerá de una serie de factores, entre ellos la presencia de comida en el estómago, el tipo de alimento ingerido antes de beber y la velocidad con que la persona bebió. Cerca del 75% del alcohol es absorbido por el intestino delgado. El restante 25% es absorbido por la mucosa de la boca, el esófago, el estómago y el intestino grueso.

2. Distribución

El alcohol es transportado por la sangre hacia todos los tejidos que contienen agua. Las mayores concentraciones de alcohol ocurrirán en el cerebro, el hígado, el corazón, los riñones y los músculos.

3. Metabolismo

Entre el 90 y el 95% del alcohol ingerido es metabolizado en el hígado por enzimas especiales. Un hígado saludable es capaz de metabolizar en una hora el alcohol a una tasa de 15 miligramos por cada 100 mililitros de sangre que tenga un individuo. Las enzimas del hígado fraccionan el alcohol en varias sustancias, siendo las más importantes el acetaldehído y el ácido acético.

4. Eliminación

En su mayor parte, el alcohol no metabolizado es eliminado por la orina; el 5% restante se elimina a través de la respiración, transpiración y salivación. Además de otros efectos, el alcohol tiene la capacidad de inhibir la liberación de hormonas responsables de la reabsorción del agua (ADH), provocando un aumento de la diuresis y ocasionando con ello más ganas de orinar.

El metabolismo en hombres y mujeres es diferente

Como las mujeres tienen menor cantidad de agua en el cuerpo que los hombres, el alcohol es transportado de forma más rápida pero metabolizado más lentamente, produciendo sus efectos con mayor intensidad.

Mente

Es importante ser consciente de las consecuencias psicológicas del consumo de bebidas con alcohol en menores.

Alcohol en la mente.

El alcohol es calmante

A pesar de un efecto inicial de euforia, el alcohol no es un estimulante, sino un depresor del Sistema Nervioso Central (SNC). En dosis bajas, una de las primeras capacidades que será inhibida será la autocrítica, sin la cual la persona se torna más conversadora y activa, dando la impresión de euforia.

La intoxicación con el alcohol puede llevar al estado de coma y a la muerte si la persona no es tratada a tiempo. En esta fase, el nivel de alcohol en la sangre debe ser muy elevado.

El efecto tóxico del alcohol conlleva una disminución de la temperatura del cuerpo y del tono muscular.

El efecto en los Y LAS adolescentes y en lAs PERSONAS adultAs es diferente

Los efectos del alcohol varían en relación al peso, la frecuencia, la velocidad de ingestión y también la dosis ingerida. Una persona adolescente delgada que rara vez bebe y que ingiera alcohol con el estómago vacío se embriagará rápidamente. Además, los y las adolescentes no tienen la misma capacidad que las personas adultas para tolerar los efectos del alcohol.

Tipos de bebidas

Las bebidas con alcohol pueden ser destiladas o fermentadas. Lo que varía es la concentración de alcohol que cada una de ellas presenta en su composición. En años recientes se ha promovido el concepto de “bebida o trago estándar”.

Es importante señalar que dicha unidad no ofrece una equivalencia exacta y que el porcentaje de alcohol en una bebida y la velocidad de ingesta influyen en el efecto de bebidas supuestamente equivalentes.

Después de la primera o la segunda medida:

  • Disminuye la capacidad de juicio crítico.
  • Desinhibe.
  • Provoca una sensación de euforia pasajera y artificial.

A partir de la tercera medida:

  • Puede volvernos más sensibles.
  • Afecta los reflejos del cuerpo.
  • Comenzamos a perder la conciencia de nuestros actos.

Y después:

  • Perdemos el discernimiento, se nos enreda el habla y perdemos la coordinación motriz.
  • Puede provocarnos agresividad y que lastimemos a alguien.
  • Podemos olvidar el uso del preservativo en una relación sexual, con los riesgos que esto significa.
  • Podemos comportarnos de forma inapropiada.
  • Podemos vomitar o entrar en coma alcohólico.

Drogas y alcohol, una combinación explosiva

Cuando el consumo de bebidas con alcohol es combinado con medicamentos o drogas ilegales puede producir efectos peligrosos en nuestro cuerpo y nuestra salud.

¿Cómo saber si tu hijo o hija tiene problemas con el consumo de bebidas con alcohol?

Aunque seas un adulto atento, muchas veces no es fácil saber si tu hijo o hija tiene un problema serio, o si es un problema de comportamiento típico de la adolescencia. Puede simplemente estar cansado o cansada a causa de las actividades escolares, clases, trabajos, entre otros.

Si no tenés certeza de lo que está sucediendo, comenzá a observar fundamentalmente las señales y hablá con él o ella. Procurá seleccionar el momento correcto para conversar.

Lo más importante es mantener vivos la confianza y el diálogo. Evitá transmitir tu ansiedad por medio del control que deseás ejercer sobre tus hijos.

 

A continuación, algunas situaciones para que tengas en cuenta:

  • Cambios bruscos de comportamiento sin razón aparente.
  • Estar durante mucho tiempo solo o encerrado en su habitación.
  • Llegadas tarde. Retrasos. Ausencias injustificadas.
  • Cambios significativos en el desempeño escolar.
  • Falta de interés por los amigos, los deportes, el entretenimiento.
  • Pérdida del apetito.
  • Comportamiento depresivo.
  • Hiperactividad o fatiga.
  • Descuido en la forma de vestirse o en el aseo personal.
  • Escapadas de casa.
  • Faltas a clases.
  • Rechazo a programas o salidas cuando no puede tomar alcohol (por ejemplo, a causa del uso de medicamentos).
  • Falta de dinero en tu billetera.